Las instituciones reguladoras en materia ambiental enfrentan el reto creciente de diseñar instrumentos de gestión ambiental que puedan ser efectivos y económicamente eficientes en el logro de las metas ambientales. Ante la percepción de que los esquemas regulatorios tradicionales no han tenido éxito en responder a los procesos de deterioro de la calidad ambiental . Además, dado el entorno de restricción fiscal que enfrentan la mayoría de los países de América Latina, las autoridades ambientales tienen menos posibilidades de fortalecer su capacidad mediante mayores asignaciones presupuestales y deben explorar opciones para autofinanciar los avances en la gestión ambiental.

Durante la última década ha ganado aceptación, en los países desarrollados, la opción de utilizar instrumentos económicos, en la gestión ambiental, a fin de complementar los esquemas tradicionales de regulación directa. Estos instrumentos ofrecen mayor flexibilidad mediante incentivos basados en precios/costos y además, la posibilidad de obtener ingresos para financiar la gestión e inversiones ambientales a través de fondos específicamente destinados.
La mayoría de la aplicación de estos instrumentos efectuadas en los países de la región ponen en evidencia una serie de factores condicionantes y falencias en la plataforma institucional que limitan las posibilidades de éxito. Dichos factores (Aquatella,2001) pueden categorizarse en torno de los siguientes ejes temáticos: la naturaleza de la relación entre la autoridad ambiental y la autoridad fiscal , la generación y disponibilidad de información para realizar la gestión ambiental, la adecuación del marco jurídico-institucional para posibilitar una gestión ambiental operativa, la especificidad territorial –regional de los instrumentos de gestión ambiental , y la prioridad política y fortaleza institucional lograda por las autoridades ambientales.
En cuanto a los sistemas de gestión aplicación de las normas ISO 14000 encontraron una buena recepción en nuestro país. El marco voluntario nace como el uno de los caminos para desarrollar tareas o generar productos. Se acuerda a través del consenso entre las partes interesadas. Las normas están basadas en la experiencia práctica y el conocimiento científico y gozando de aceptación y reconocimiento general.