Nuestro planeta tierra se está calentanto ya no queda la menor duda. Según los estudios durante los ultimos veinte años las temperaturas han aumentado unos 0.8 grados centigrados y las consecuencias de este aumento van mas allá de la incomodidad que resulta de días y de noches cada vez más calurosas, los eventos climaticos extremos, como huracanes, inundaciones y sequias que se han podido observar en los últimos años esta detrás el calentamiento global.
Es cada vez mas visible el nivel de los mares como consecuencia del deshielo de los casquetes polares, y por eso causa que las estaciones cada vez son menos predecibles, lo que tiende a impactos negativos sobre la temporada de la agricultura de la que depende el mundo entero.
Mientras el paso del tiempo para actuar contra el cambio climático avanza de modo inexorable, las grandes masas de hielo en los polos y otros sectores congelados de la Tierra siguen derritiéndose. Lejos de ser sólo una pérdida progresiva de hermosos paisajes, el fenómeno influye en la circulación y el nivel de los océanos, la disminución de reserva de agua dulce y el impacto en la biodiversidad de los ecosistemas.
Pero el director del programa del Año Polar Internacional, David Carlson, advirtió sobre un inconveniente adicional que preocupa cada vez más a los investigadores: el permafrost (suelo congelado) de las zonas más frías del planeta almacena grandes cantidades de carbono. Y al liberarse produce la emisión de metano y dióxido de carbono, dos de los gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento planetario.